Verduras rellenas de arroz, un plato que siempre me recuerda a mi aprendizaje en una pastelería tan tradicional como la monarquía austriaca misma.
Se acostumbraba a tener dos cocineras solamente para los trabajadores. Las Señoras en mandil blanco de flores rojos o cuadros azules ejercían, muy conscientes de su obligación de defender la tradición de las dominadoras feroces de ollas y cantidades grandes, en el estilo de las casas burguesas vienesas.
Con frio desdén a los gustos de la gente servían diario a la 1 p. m. platillos calientes de bajo costo que causaron regularmente malestar con los compañeros panaderos, pasteleros y chefs ya mas grandes. Supongo los platillos les recordaron a sus tiempos en el servicio militar o en internados, cosa que yo por mis pocos años de hace entonces, todavía no tenia la mala suerte de experimentar.
A mi en personal me gustaba la comida!
Algo que nunca manifesté abiertamente para no quedar en desacuerdo con mis jefes que finalmente sabían mas de la vida y ergo de la comida de cantinas. A pesar de todas las grimazas que se veían en el comedor con sus ventanas altas y mesas de madera – en el momento de servir otro platillo de verduras en cual ni raspando hasta el fondo del plato se encontraba una dicha pieza de carne – con las cocineras militares nadie se atrevía a quejarse de ojo a ojo.
Yo terminaba cada comida de las 1 p.m. regresando mi plato como niño bueno pasando por el corazón sagrado de la cocina. Había (y estoy seguro que sigue habiendo) un aire de monarquía que envolvía todo este lugar y así como el mismísimo Emperador (pero sin levantar la mano) saludaba a las cocineras asegurando que “Todo fue muy bueno, me gustó mucho, muchas gracias”
Jitomate relleno de arroz pilaf con salsa de champiñones y aguacate.
Para el arroz pilaf
2 dientes de ajo
½ cebolla finamente picada
1 ½ taza de arroz
3 tazas de agua (o caldo)
2 poblanos rojos, en julienne
rajadura de 2 naranjas
¼ c/cafetera de páprika
sal, pimienta, tomillo
3 c/soperas de cacahuates tostados, picados.
12 jitomates frescos, vaciados

>> sofreír en aceite de oliva o mantequilla los ajos picados, la cebolla, los poblanos. Agregar el arroz, páprika, ralladura de naranja y los demás condimentos, freír por 2 minutos. Agregar agua, bajar a fuego lento y tapar la olla. Cocer hasta suave, si es necesario agregar mas agua. Al final agregar los cacahuates tostados.
Mientras vaciar con la ayuda de una cucharadita los jitomates, dejándolos enteritos y cerrados de abajo. Conservar la “Tapa”.
Rellenar con el Arroz pilaf y colocar las tapas. Espolvorear un poco de aceite de oliva y tomillo encima de los jitomates y llevar al horno a 180 C. Cocer durante 15 a 20 minutos o hasta bien suaves los jitomates.
Para la salsa de champiñones con aguacate.
3 tazas de champiñones cortadas en rodajas
1 aguacate
sal, pimienta, comino, salsa de chile
½ taza de crema dulce (nata)
>> freír los champiñones en un sartén grande en un poco de mantequilla y aceite de oliva hasta bien doraditos. Sazonar con sal, pimienta, comino y unas gotas de una salsa de chile de árbol. Agregar la crema y el aguacata y llevar todo a la licuadora. Licuar y pasar por un colador para refinarla. Ratificar sazón, eventualmente agregar unas gotas de jugo de limón.
Servir con la salsa de Champiñones y queso anejo o parmesano!
Con los restos de jitomate, papaya, azucar y limon se ahce agua fresca.

Y en la mañana las sobras hacen un delicado bocadillo de desayuno con pan tostado y sol.
